domingo, 11 de octubre de 2015

Atrapada en su chantaje

El magnate italiano Luc De Santis era un hombre de éxito, apuesto, adinerado y poderoso. Además, su encanto personal tenía un efecto devastador en las mujeres. Luc necesitaba casarse y reclamó a la inocente Lizzy Hadley como esposa. La engañó y chantajeó, y estaba decidido a meterla en su cama. La familia de la joven le debía millones de libras, así que ella no tenía elección.
Pero había una condición que olvidó mencionar antes de casarse con ella... 

Esposa comprada

Era muy fácil pasar del odio al amor...

Nic Leandros había nacido en el seno de una familia adinerada y sabía que la mayoría de la gente iba tras su dinero. Cuando descubrió que Tina Matheson estaba embarazada de su difunto hermano, no le cupo duda de que le pediría una elevada suma... Tina rechazó el dinero de Nic, pero no le quedó más remedio que acceder a sus peticiones. Ningún heredero Leandros había sido concebido fuera del matrimonio, así que decidieron casarse por el bien del bebé. De la noche a la mañana, Tina se encontró casada con un hombre al que debería odiar...

Deseo ardiente

Después de cuidar de sus hermanos pequeños durante años, Kelsey North había conseguido por fin la libertad... y tenía intención de disfrutarla. Por eso cuando el millonario Luke Griffin, un hombre tan guapo como peligroso, le ofreció un viaje a las Bahamas en el que haría realidad todas sus fantasías, Kelsey aceptó...
Se suponía que aquello no sería más que una breve aventura, pero la pasión dio lugar a un embarazo. Luke creía que sólo había una solución... ¡el matrimonio!

Más que una deuda

¿Por qué querría casarse con ella?
Miles Hunter siempre había vivido la vida al límite, y tenía un orgullo que daba fe de ello; pero también tenía fama y riqueza. Cuando le pidió a Chessie que se casara con él, ella sabía que era imposible que fuera por amor. De hecho, apenas se conocían.
Miles simplemente necesitaba una esposa que llevara a cabo las relaciones sociales y cuidara de su maravillosa casa... que, por cierto, había pertenecido a la familia de Chessie. Ella sabía que le debía mucho a Miles, pero, ¿esperaría que se lo pagara en la cama?

Esposa a la fuerza

Por fin la tenía donde la deseaba… en el lecho nupcial   Cuando Emily Blake besó al increíble conde italiano Rafaele Di Salis no imaginaba que algún día acabaría casándose con él para cumplir los deseos de su difunto padre. Emily había accedido a ser su esposa hasta que cumpliera los veintiún años… El conde Rafaele llevaba dos años intentando controlar la pasión porque su esposa era muy joven y no quería pedirle nada hasta que no fuese lo bastante mujer para enfrentarse a él… Pero ahora que por fin tenía veintiún años… la haría suya.

Sin elección

Tras una larga separación, descubrió que su marido era aún más apasionado de lo que recordaba...   Tres años atrás, obligada por el ultimátum que le había dado su padre para que abandonara a Eduardo Álvarez, Kayla se había quitado la alianza de boda sólo setenta y dos horas después de casarse... Ahora otras circunstancias igualmente desesperadas obligaban a Kayla a suplicar la ayuda de su ex marido. Pero Eduardo exigía un precio muy alto por su ayuda: si no se casaba con él, se marcharía... Kayla no tenía elección, por lo que accedió a casarse por obligación... pero resultó que la obligación tenía sus momentos de placer.

En la cama de su marido

Cuando su matrimonio con el millonario Marcos Martínez llegó a su fin, Shannay volvió a casa con la esperanza de no volver a ver a su marido nunca más. Pero llevaba consigo un precioso secreto... 
Ahora, cuatro años después, Marcos había localizado a su esposa y había descubierto con profundo dolor que le había ocultado la existencia de su hija. 
Marcos decidió hacerle pagar tanta crueldad y ¿qué mejor manera de hacerlo que obligarla a volver al hogar conyugal?

¿Amor o dinero?

El restaurante de Lara estaba en crisis. Sólo un hombre podía ayudarla, su alto y atractivo hermanastro, Wolfe Alexander. Como condición para ayudarla económicamente y con el fin de lograr sus propios objetivos, le impuso que se convirtiera en su esposa.
Sin otra alternativa más que aceptar los términos de Wolfe, Lara pronto se vio inmersa en el mundo de la alta sociedad y en el de la pasión. Pero había un vacío en su vida que sólo podía llenar el amor de su marido.