lunes, 22 de febrero de 2016

Una novia por otra

¡Alexa Montague se siente humillada! Tras haber tenido que anunciar que la boda de su hermana no se iba a celebrar, el despiadado y arrogante novio, Santiago Luzón, le exige a ella, que es un patito feo, que ocupe el lugar de Natalie.
Los Montague le han robado su dinero, así como a su conveniente novia, por lo que Santiago se resarcirá reemplazando a ésta por Alexa. Él no quiere, no puede amar. Pero ella le excita como ninguna otra mujer lo ha hecho nunca y la mantendrá cautiva en su cama hasta que le suplique ser suya...

Inocente o culpable?

El multimillonario griego Leo Christakis está convencido de que los recatados y decorosos trajes sin forma que usa Natasha no son más que una tapadera para ocultar a la mujer interesada y ladina que hay debajo.
Pensando que Natasha ha estado robándole a su empresa, Leo le ordena que esté a su total disposición... dentro y fuera del dormitorio. Natasha se ve inmersa en ese mundo de lujo inimaginable hasta que Leo descubre que es inocente... ¡en todos los sentidos de la palabra! Entonces, llega a la conclusión de que no le queda otra opción que convertirla en su prometida.

Pasado amargo

El millonario griego Damon Latousakis necesitaba una amante y había elegido a la mujer a la que había desterrado de su vida hacía cuatro años... Quizá no confiara en ella, pero tampoco podía resistirse a sus encantos.
Charlotte Woodruff no había podido olvidar lo que había sentido por Damon y cuánto había sufrido cuando él la había acusado injustamente. Pero ahora no podría decir que era inocente después de haber mantenido en secreto a la hija de ambos...
Fue entonces cuando Damon descubrió que la pequeña de Charlotte era hija suya y empezó a exigir algo más...

Más que una aventura

Ella trabajaba de camarera cuando apareció un hombre increíble que le cambió la vida... Carrie Richards había entrado en el lujoso mundo del millonario griego Alexeis Nicolaides. Tendría todo lo que pudiera desear... si estaba dispuesta a pagar el precio. Era un sueño hecho realidad. Lo que compartían en el dormitorio era sencillamente explosivo. Pero las consecuencias de una noche de pasión pusieron fin de golpe al cuento de hadas. Resultó que Alexeis no era ningún príncipe azul... era un hombre empeñado en hacerla suya a toda costa.

Dentro de ti





Allesandro di Vincenzo conocía bien a las mujeres y sabía que no había ninguna a la que no pudiera seducir... hasta que se cruzó en su camino Laura Stowe y descubrió que había una excepción a la regla.
Laura era una mujer sencilla y pobre que se escondía tras su aburrida apariencia para no acercarse a nadie... incluyendo a Allesandro.
Lo que ella no sospechaba era que tenía la llave que abría la puerta para que él consiguiera el poder empresarial que tanto deseaba. Así pues, Allesandro tendría que seducir a aquel patito feo hasta llevársela a la cama... allí sabría lo que era sentirse bella y deseada.

Amor en el dormitorio

Hunter Myles tenía una mente brillante y un cuerpo aún mejor... y había conquistado a muchas mujeres.
Lily Harper era la mujer perfecta para un matrimonio de conveniencia... ¡porque necesitaba la ayuda de Hunter!
Por mucho que se hubiera casado con él, Lily sabía que aquello sólo duraría doce meses. Pero un año empezó a parecerle muy poco tiempo. ¿Sería porque había mucho deseo en aquel dormitorio... o mucho amor?

Chantaje a un millonario

Por culpa de un error, nunca podría conseguir que aquel hombre sintiera lo mismo que ella sentía por él...

Dante D'Aquanni era un hombre poderoso con una reputación que debía cuidar. Por eso no podía tolerar que Alicia Parker se presentara en su villa del lago Como, acompañada de la prensa y con la pretensión de hacerle responsable del embarazo de su hermana. Pero resultó que el amante de su hermana era el hermano de Dante. Él quería algo más que una disculpa; quería que Alicia le acompañara en su siguiente viaje de negocios. Por muy maravilloso que fuera aquel mundo de lujo y pasión, Alicia sabía que debía alejarse de su lado porque se estaba enamorando de un hombre que la despreciaba...