sábado, 21 de mayo de 2016

Bajo su hechizo

Quería que fuera su secretaria durante el día... y su amante de noche
Cuando Keisha volvió a ver a su marido tres años después de abandonarlo, su primer instinto fue huir. Hunter Donahue no volvería a hacerla sufrir. Hunter buscaba vengarse de su joven y bella esposa por haberlo abandonado... y sabía perfectamente cómo hacerlo. Keisha necesitaba dinero y él podría dárselo si trabajaba para él sin ningún tipo de compromiso. Keisha creía que aquella oferta de empleo era puramente profesional, pero no tardó en descubrir que sus intenciones eran otras...

Amor cautivo





Había sido secuestrada por su enemigo Drago Cassari habría apostado su cuantiosa fortuna a que Jess Harper era una ladrona y una mentirosa. Para proteger a su familia, debía mantenerla cerca. Pero, cautiva en su palacio, la batalladora Jess no tardó en obsesionarle. Drago sabía que era una locura, pero Jess hacía que le ardiera la sangre en las venas… Estar con Drago era como estar en el infierno y en el cielo a la vez; exquisitas y sensuales noches dieron paso a la dura realidad cuando descubrió que estaba embarazada. Aquello la ataba para siempre al arrogante italiano, y a los pecados de su pasado…

Amor a subasta

Travis Baron era un soltero por el que cualquier mujer pujaría. El atractivo abogado era también un posible heredero de Espada, la enorme propiedad de los Baron... y él estaba a disposición de cualquiera en la subasta benéfica.
Pero, cuando Alexandra Thorpe ganó a Travis para el fin de semana, no reclamó su premio. ¿Por qué había gastado aquella preciosa rubia cientos de dólares para luego marcharse? Travis no iba a aceptar un no por respuesta. ¡Conseguiría que Alex Thorpe fuera su amante!


Amarse, respetarse y ... traicionarse





Había soñado con el día de su boda desde que era una niña Cuando Callie Woodville conoció a su jefe, el apuesto Eduardo Cruz, pensó que había encontrado al hombre perfecto. Pero, cuando la echó de su lado después de pasar su primera noche juntos, fue consciente de su grave error. Nunca habría podido llegar a imaginar cómo iba a cambiar su vida en unos meses. Sosteniendo un feo y marchito ramo de flores, se vio esperando al hombre con el que iba a casarse, su mejor amigo, alguien a quien nunca había besado y del que nunca iba a enamorarse. Eduardo, por su parte, decidió tomar cartas en el asunto en cuanto descubrió que Callie ocultaba algo.

El amargo precio del amor





Según Hunter Jamieson, todo se paraba en esta vida. El duro comentario resummía perfectamente el dilema en el que se encontraba Reba, que tenía que pagar el amargo precio de negar su amor para salvar la vida de su madre.
Le pareció que el modo más fácil de lograrlo era consiguiendo que Hunter la odiase, que creyera que lo único que quería era casarse con un hombre rico. Sin embargo,, con esta estrategia, lo único que Reba consiguió fue empuja a Hunter a buscar venganza: ofrecerle el dinero que ella necesitaba a cambio de convertirla en su amante...


Amor robado




La hermana gemela de Natasha Larsen, Natalya, era un problema con
mayúsculos. Pero esa vez había ido demasiado lejos al abandonar a su prometido,
Chase Calder, cuando éste se estaba recobrando de un gravísimo accidente. ¿Qué
podía hacer Natasha excepto quedarse al lado de Chase?
Pero todo el mundo asumió que Natasha era la prometida de Chase, incluso él
mismo, y cuando se recuperó, siguió decidido a casarse.
Natasha no sabía qué hacer. Por un lado, se sentía obligada a decirle a Chase
que ella no era su hermana. Pero por otro, estaba deseando casarse con él...

El heredero escondido





Su aventura tuvo la consecuencia más sorprendente de todas...
Sarah Scott no había querido enamorarse de un mujeriego incapaz de comprometerse, pero la experta seducción de Raoul la dejó indefensa. Sin embargo, cuando él desapareció de su vida, el legado de Raoul siguió vivo... Sarah estaba embarazada del heredero Sinclair. Cinco años después, Sarah tenía que esforzarse para llegar a fin de mes trabajando como limpiadora en una oficina. Estaba de rodillas fregando el suelo cuando sus ojos se encontraron con los de su nuevo y elegante jefe, el hombre al que nunca había podido olvidar y el padre de su hijo: Raoul Sinclair.