domingo, 26 de junio de 2016

Isla de pasión






Quería la isla... y a Louise de vuelta en su cama La herida que Dimitri Kalakos infligió a Louise Frobisher había tardado años en curar. Y, sin embargo, ahora se veía obligada a enfrentarse a él de nuevo, ya que necesitaba la ayuda económica del implacable magnate... ¡pero absolutamente nada más! Louise le ofreció a Dimitri la única cosa que él pensaba que su dinero no podía comprar: ¡la isla griega que debería haber sido suya! Ella confiaba en hacer un buen trato, pero Dimitri sabía que solo podía haber un único ganador... y la palabra «fracaso» no figuraba en su vocabulario.

Pasión implacable





El esquivo multimillonario Ethan Alexander rehuye todo tipo de publicidad. Por eso, cuando su rescate de Savannah Ross lo pone a su pesar ante los focos, no le hace ninguna gracia.
La figura voluptuosa de Savannah le da todo el aspecto de ser una mujer de mundo, pero no sabe muy bien cómo reaccionar con su protector. Cuando él la lleva a su palacio, ella se da cuenta de que, a pesar de sus defectos, tiene un corazón noble...

El despiadado griego






Cuando el magnate griego Nikos Theakis le ofreció a la afligida Ann Turner un millón de libras por su sobrino huérfano, ella tomó el dinero y se marchó.
Joven, sin un penique y sola, Ann hizo lo que pensaba que sería lo mejor... y aquello la destrozó.
Cuatro años después, decidió aceptar la invitación de la madre de Nikos para ir a Grecia. Allí, y a pesar de que él pensaba que era una cazafortunas, se dejaron llevar por la atracción que sentían el uno por el otro...

Chantaje a una inocente





Ninguna mujer se había atrevido jamás a rechazar al implacable magnate italiano Zac Delucca. Pero la dulce e inteligente Sally vivía en un mundo propio, en el que sólo había lugar para su madre enferma y para su trabajo. La joven no se dio cuenta de que su indiferencia estaba provocando la furia del temible y apuesto empresario; sobre todo porque su padre era el responsable de un importante fraude en la empresa del millonario.
Como había una deuda que saldar, Zac iba a darle un ultimátum: o accedía a convertirse en su amante o su padre terminaría en la cárcel.
Era una decisión difícil, pero él estaba convencido de que ella sabría elegir bien...

El dulce sabor de la inocencia







Una noche que lo cambió todo...
Arion Pantelides siempre mantenía el dominio de sí mismo. Sin embargo, una noche quiso olvidarse de todo con una desconocida impresionante. La pasión dejó paso enseguida a la furia cuando él, que valoraba la sinceridad por encima de todas las cosas, descubrió que la mujer que se había derretido entre sus brazos acababa de enviudar.
El matrimonio de Perla Lowell había sido una farsa muy dolorosa, pero en esos momentos, sola y sin un céntimo, se negaba a permitir que ese griego de corazón sombrío la intimidara. Sin embargo, cuando Arion le dio la oportunidad de que le mostrara cómo era, le demostró que no tenía nada que ocultar. Hasta que descubrió que estaba embarazada de él...

El dulce sabor de la revancha







Él buscaba venganza, ella… la libertad.
Theo llegó a Brasil con un único deseo: aniquilar al hombre que le había destrozado la vida. Además, cuando el orgulloso griego vio a la impresionante hija de su enemigo, supo que la victoria sería mucho más dulce con ella en la cama.
Inez anhelaba escapar de la sombra de su padre y cumplir sus sueños, no que la chantajearan para que fuese la amante de alguien. Sin embargo, la línea entre al amor y el odio era muy difusa y Theo despertó un deseo en ella que nunca habría podido prever.

El dulce sabor de lo prohibido




Lo prohibido tiene un sabor más dulce...
Sakis Pantelides, magnate del petróleo, siempre conseguía lo que quería. Al fin y al cabo, era atractivo, poderoso y muy rico. Sin embargo, no podía tener a Brianna Moneypenny, su secretaria, porque era la única mujer en la que podía confiar.
Cuando una crisis internacional hizo que trabajaran juntos las veinticuatro horas, la intrigante y recatada Brianna resultó tener una voracidad sensual que solo podía compararse con la de él mismo y se dio cuenta de lo que había estado negándose demasiado tiempo. Sin embargo, ¿pagaría el precio por tomar lo que quería cuando se desvelara el secreto de su secretaria perfecta?