domingo, 12 de febrero de 2017

Inocencia probada

Era una atracción imposible… El millonario Vito Barbieri tenía un vacío inmenso en su corazón desde que Ava Fitzgerald le había robado lo que más amaba, la vida de su hermano. Tres años después del trágico accidente, Ava salió de la cárcel sin más posesión que unos cuantos recuerdos confusos de aquella noche, de su encaprichamiento con Vito y de lo humillada que se había sentido cuando él la rechazó. Una mañana, Vito descubrió que la empresa que acaba de adquirir había contratado a Ava Fitzgerald y, naturalmente, decidió vengarse. Pero sus planes dieron un giro inesperado cuando el deseo se cruzó en el camino.

Hijo robado

Podría expiar los pecados de su hermana convirtiéndose en su esposa
El único lazo de Jemima Barber con su difunta hermana melliza, una astuta y artera seductora, era su sobrino. Cuando el padre del niño irrumpió en sus vidas para reclamar al hijo que le había sido robado, Jemima dejó que el formidable siciliano creyese que era su hermana para no separarse del bebé.
Aunque la madre de su hijo era más dulce de lo que Luciano Vitale había esperado, estaba decidido a hacerle pagar su traición de la forma más placentera posible. Pero cuando descubrió que era virgen su secreto quedó al descubierto.

El secreto de su amante

Estaba dispuesto a hacer lo que fuese necesario para volver a tenerla en su cama.
La tinta de los papeles del divorcio de Giorgios Letsos todavía no estaba seca, pero este solo podía pensar en una cosa: encontrar a Billie Smith, la que había sido su amante antes de que él se casase. No obstante, la dulce y manejable mujer a la que había conocido le dio con la puerta en las narices nada más verlo.
Billie se había esforzado mucho en recuperarse después de que Gio le hubiese roto el corazón al decidir casarse con otra mujer. Cuando Gio volvió repentinamente a su vida, ella decidió no volver a dejarse seducir. Sobre todo, porque tenía un secreto que proteger… su hijo.

sábado, 11 de febrero de 2017

Secretos del ayer

Cuando la camarera Meghan Selby le sirvió café a Alessandro di Agnio, no imaginaba que poco después él estaría sirviéndole champán a ella. Meghan estaba arruinada, pero ahora aquel importante empresario italiano la había elegido por esposa. Y siempre conseguía lo que quería.
Alessandro esperaba que la mujer que llevara al altar sería una esposa adecuada también en la cama... una esposa que no esperaría recibir un amor que él nunca podría darle. Meghan parecía la candidata ideal: su corazón estaba cerrado a cal y canto y sus ojos llenos de deseo.

Heridas en el corazón

Matt Devlin era el clásico donjuán millonario: guapo e irresistible. Era la atracción sexual personalizada. Su familia tenía tantas ganas de que sentara la cabeza que no hacían más que buscarle posibles esposas. Por eso, Matt sintió tanta desconfianza cuando descubrió que su nuevo fisioterapeuta era Kat, una rubia bellísima.
Kat se quedó horrorizada al darse cuenta de que Matt pensaba que la había enviado su familia. Ella estaba allí para ayudarlo después de su accidente, ¡no para casarse con él! Sin embargo, de tanto hablar de bodas y relaciones, la idea estaba empezando a resultarle tremendamente atrayente.

Boda por chantaje

Lia había dado la espalda a sus aristocráticos familiares, pero ahora necesitaba que la ayudaran a salvar a su hija. ¿Y qué hicieron ellos? La vendieron al mejor postor.
Damián Márquez valoraba enormemente la sangre azul que corría por las venas de Lia porque a él le habían arrebatado el título al nacer. Por eso Lia era la mujer perfecta para casarse, podría darle un heredero.
Pero Lia sabía que nunca podría ser suya en la cama...

Esposa inocente

En opinión de Patrizio Trelini, todo parecía indicar que Keira Worthington le estaba siendo infiel... y nadie se atrevía a burlarse de un italiano implacable como él. Así pues Patrizio echó de casa a su esposa y no quiso escuchar sus mentiras.
Pero dos meses más tarde Patrizio necesitaba que Keira volviese a su vida... y a su cama, aunque seguía convencido de que ella lo había traicionado.
Estando de nuevo a su lado, Keira tenía una última oportunidad de demostrar su inocencia... ¡pero entonces descubrió que estaba embarazada!

Esclavos de la pasión

Sólo una mujer podía ayudar a su hermana: la esposa de la que llevaba tiempo separado...

Rico exigía a Stasia que en público actuase como la perfecta esposa: cariñosa, leal y, sobre todo, fiel. Pero en privado no sería más que una esclava de su pasión. Sin embargo, Rico no contaba con que se obsesionaría con ella y con el modo en que hacían el amor. Stasia temía que, en cuanto la hermana de Rico se recuperara, él la echara de su lado.

Sin noche de bodas


Ninguna mujer abandonaba al millonario siciliano Rocco Castellani sin pagar por ello. Él sólo deseaba una esposa dócil y amable, pero Francesca había huido antes incluso del baile de boda. Ahora Rocco había conseguido encontrarla y hacerla volver con él... ¡donde debía estar una buena esposa siciliana!
Rocco se había quedado sin noche de bodas, pero nada iba a impedirle hacer suya a su esposa...

El hijo del siciliano

Cuando el marido siciliano de Emma descubre que ella es estéril, su matrimonio se rompe. 
Luego, de vuelta en Inglaterra, Emma descubre que ha ocurrido lo imposible… ¡está embarazada! Pero la vida como madre soltera es muy difícil e, incapaz de pagar las facturas, sólo tiene una opción: Vincenzo. 
Ahora que sabe que es padre, Vincenzo está decidido a reclamar a su hijo y volver a Sicilia con él. Pero si Emma quiere seguir con el niño, deberá volver a sus brazos y a su cama.

La esposa del siciliano

La esposa del siciliano. Por mucho que detestara la idea, casarse con Cesare Santorino era lo que más había deseado Megan en toda su vida. Finalmente decidió que no le quedaba otro remedio que intentar solucionar sus graves problemas y proponerle a Cesare un matrimonio de conveniencia con el que ambos saldrían beneficiados. Aunque era obvio que no la amaba, él nunca ocultó el deseo que sentía por Megan, y ella no perdía la esperanza de que algún día su marido la viera como algo más que un cuerpo atractivo que despertaba en él tanta pasión...